Mostrando entradas con la etiqueta Partido Social de Unidad Nacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Partido Social de Unidad Nacional. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de marzo de 2017

EL PARTIDO DE LA U EN ANTIOQUIA, ¿HERIDO DE MUERTE?

EL PARTIDO DE LA U EN ANTIOQUIA, ¿HERIDO DE MUERTE?

David Jiménez[1]

El Partido Social de Unidad Nacional conocido como – Partido de la U, fundado por Juan Manuel Santos para representar la tesis de Álvaro Uribe Vélez para la relección presidencial de 2006, fue uno de los partidos recién creados con registros de altas votaciones desde las elecciones legislativas de 2006 a 2014, abanderado de la tesis inicial de – seguridad democrática – y, posteriormente, con el imaginario de la paz, le ha generado grandes réditos electorales.

Para el caso de Antioquia, en las elecciones de 2006, en su estreno, logró obtener 3 de 17 curules en la Cámara de Representantes y 2 Senadores-. En el 2007, en coalición, respaldaron a Alonso Salazar para la Alcaldía de Medellín y a Luis Alfredo Ramos Botero para la Gobernación de Antioquia. Ambos con victorias, al ser los cargos más importantes a nivel regional.

Para 2010, el Partido de la U, logra obtener la elección de 4 representantes y 3 senadores, incrementando su representación legislativa en relación a los resultados de 2006. Para 2011, fue el partido mayor votado para la Asamblea Departamental de Antioquia, pero salió derrotado para la Alcaldía de Medellín y Gobernación de Antioquia, enfrentando a Uribe a bordo en el proselitismo electoral y político.

Pero en 2012 todo cambió, cuando el distanciamiento político entre Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos queda en evidencia pública, primero por las negociaciones iniciadas con las Farc, la aprobación del marco jurídico para la paz, y los atentados a Fernando Londoño Hoyos por esa época.

No sobra recordar la convención del Partido de la U, donde hablaron tanto Uribe y Santos en horarios diferentes, y, por supuesto, sus discursos eran diferentes que mostraba la descohesión entre los dos más importantes líderes naturales del partido.

Así, Álvaro Uribe lideró desde 2012 la creación del nuevo partido político – Centro Democrático-, y trajo consigo en Antioquia a un sector del Partido Conservador – Fabio Valencia Cossio, Juan Gómez Martínez y Luis Alfredo Ramos Botero-, y por supuesto, a un sector del partido de la U – Juan Carlos Vélez Uribe-, dejándolo débil electoralmente para las elecciones a congreso de 2014.

Así, el Partido de la U solo eligió 2 representantes y 2 senadores y el Partido Conservador 3 representantes y 3 senadores en relación a sus resultados de 2010. De ese modo, el nuevo jugador – Centro Democrático- ocupó en coalición un nuevo espacio político-electoral.

Recientemente, dos altos funcionarios de la gobernación de Luis Pérez, con caudal electoral, quienes participaron en las elecciones de 2014, migraron del partido de la U, uno para el Centro Democrático y el otro para Cambio Radical. Ahora, el partido de la U en Antioquia solo representa al sector de Germán Hoyos y el representante Juan Felipe Lemos Uribe.

Novedades del CD en Antioquia y proyección nacional

 Con estas novedades, en particular la salida de los dos liderazgos electorales para otros partidos políticos, es evidente, sintomática la crisis del partido de Santos, y el fortalecimiento efectivo, en su lugar, del Centro Democrático en su eje de operaciones de Rionegro donde se experimentó tanto la derrota de Santos en su relección 2014 como en el plebiscito de 2016.

Tales indicadores electorales generan la impresión de que la región que representó y representa el laboratorio de la seguridad democrática, gira más fácil al Uribismo que a los partidos de la Unidad Nacional.

 En especial es indicativo, porque muchos votos del partido de la U, el PSUN, en Antioquia migran al Centro Democrático y a Cambio Radical, animando y fortaleciendo un posible bloque reaccionario, de nuevo con centro de operaciones en Antioquia, contrario a la implementación de la paz pactada en el Teatro Colón en Bogotá, entre el gobierno neoliberal de Santos y las Farc-ep, la insurgencia subalterna más temida, que se dispone a competir electoralmente por la orientación de la sociedad civil nacional.




[1] Politólogo, magister en estudios políticos. Participante externo del GPYP/Unal-unijus. E-mail: presid.y.partic@gmail.com

domingo, 3 de febrero de 2013

LA DESIGUALDAD POLÍTICA: ENTRE CONGRESISTAS Y SUS DIPUTADOS Y CONCEJALES


LA DESIGUALDAD POLÍTICA: ENTRE CONGRESISTAS Y SUS DIPUTADOS Y CONCEJALES

David Jiménez[1]

Los cuerpos de representación política en la democracia están determinados por la constitución y la ley que los reglamente en el Congreso, Asambleas, Concejos y Juntas Administradoras Locales.

En el sistema político y en la política colombiana, algunos de sus miembros tienen una estructura piramidal que va desde un edil hasta un senador de la República, cada uno con su núcleo electoral a nivel local, municipal y regional.

Sin embargo, muchas personas que ocupan cargos a nivel territorial en asambleas o concejos en su carrera política, deciden aspirar al congreso, para fortalecer su capacidad política y electoral en la Rama Legislativa.

El origen de la desigualdad: “los aventajados”

El Congreso en el año 2003, con la reforma política incluyo en el artículo 178 numeral 8 de la Constitución que los miembros de las corporaciones públicas si aspiraran a ser elegidos en otro cargo y coincidía en el tiempo, así renunciarán quedarían inhabilitados para ser candidatos; en pocas palabras un diputado, concejal o edil para aspirar al congreso tendría que esperar que termina su periodo constitucional para poder ser candidato y ser elegido.  En 2009, la segunda reforma política consagro que si estos desean aspirar al congreso tendrían que renunciar a sus cargos un año antes de la elección. Sin embargo, dichas normas fueron declaradas inexequibles por la Corte Constitucional (C-332/05 y C-040/10).

En este caso, en la Cámara de Representantes donde ha nacido la introducción de esa inhabilidad y donde muchos son jefes políticos de diputados y concejales, en el 2003 y 2009 han intentado inhabilitarlos para que si desean aspirar para hacerles competencia por los votos, deben renunciar a sus cargos y al hacerlo pierden remuneración y capacidad de gestión y lobby ante el gobierno departamental a favor de sus núcleos electorales porque los congresistas en cambio siguen en sus cargos ganando sueldo mensual, con unidad de trabajo legislativo y el lobby al gobierno a favor de sus regiones.

Por otra parte, los diputados y concejales solo tiene remuneración en el periodo de sesiones, mientras que los congresistas tienen un sueldo los 12 meses del año más sus prestaciones sociales más un régimen especial de pensión (artículo 17 de la ley 4/92). Así mismo, los familiares hasta el segundo grado de afinidad, conyugues de diputados y concejales no pueden ser designados como empleados públicos (art. 292 de la Constitución) cuando el hermano de Juan Manuel Galán Pachón que tiene la calidad de Senador de la República se reproducen políticamente cuando su hermano Carlos Fernando es secretario de transparencia de la Presidencia de la República nombrado por el Gobierno, ó cuando el hijo del Senador Aurelio Iragorri  del Partido de la U  su hijo Aurelio Iragorri Valencia fue designado gobernador encargado del Valle del Cauca en 2012. En la otra orilla, un hermano de un diputado no puede ser nombrado secretario de despacho,  ni en un cargo en provisionalidad  como auxiliar administrativo y en ningún cargo del orden departamental mientras que para un congresista las cosas son diferentes.

Además, los congresistas  aventajados han intentado aumentar el régimen de inhabilidades a familiares  de diputados y concejales a sus parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad “hasta los primos”  para que no sean nombrados en cargos públicos (ley 1448 de 2007), pero la Corte Constitucional lo declaró inexequible (C-903-08).

De esta manera, la desigualdad en el régimen de inhabilidades e incompatilidades de miembros de corporaciones públicas establecidas por el Legislador, las hace para que sus pares en departamentos y municipios, nunca aumenten su capital político y nunca los desafíen para obtener una cúrul en el congreso, solo han tenido por obstáculo la Corte Constitucional.

PD: Ahora los Legisladores con el auspicio del Gobierno Nacional quieren cambiar las reglas de juego, que los congresistas elegidos el 9 de marzo de 2014 puedan ser designados ministros de despacho, lo que buscan es regresar a la constitución de 1886 para negociar votos con los candidatos presidenciales.


[1] Politólogo Unal. Participante del Grupo Presidencialismo y Participación UNIJUS, Universidad Nacional de Colombia. E-mail: presid.y.partic@gmail.com

miércoles, 31 de octubre de 2012

LA U: ¿QUÉ ESTÁ PASANDO?


LA U: ¿QUÉ ESTÁ PASANDO?

David Jiménez[1]

El Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U) fue fundado por Juan Manuel Santos y Luis Guillermo Vélez Trujillo en 2006, inspirados en el Uribismo de la época, alimentado por  la salida de muchos militantes del oficialismo liberal. A su vez, el Partido de la U logró obtener la mayor votación para las elecciones a congreso de 2006 y 2010, y con su aliado natural, el Partido Conservador consiguieron luego la  mayoría mínima en las cámaras.

 Ahora bien, después, su coalición actual solo ha dejado por fuera a la izquierda democrática representada en el PDA que por el desastre en Bogotá ha perdido la confianza para realizar debates de control político exitoso al Gobierno Santos, como lo hiciera con éxito en la era Uribe a través de sus capitanes Petro, Robledo y Avellaneda, entre los más notorios y ruidosos en el mejor sentido.

La participación política a la vista

El articulo 127 de la Constitución Nacional y el artículo 48 de la ley 734 de 2002 Código Disciplinario de los Servidores Públicos, prohíben la participación en política de servidores públicos. Sin embargo, es vox populi, que el Presidente en la Asamblea de la U, pronunció el discurso donde estuvo más al lado político y electoral de su partido que una convención programática para definir políticas nacionales exigidas a un gobierno por una colectividad política. Tal parece, como es el Presidente, que Santos no tendrá sanción alguna al arrancar su campaña a la reelección, como, en cambio, sí la tuvo el exgobernador Abadía, inhabilitado por invitar a los alcaldes vallunos a respaldar a Andrés Felipe Arias como precandidato presidencial.

A su vez, el Presidente invitó a no respaldar los proyectos de reforma para autorizar vía constitucional el cambio de partido ó la escisión del mismo, justificando que debilitaría a su partido, La U.

En la mañana y en la tarde: las apariciones

En la mañana, tuvimos el discurso de Uribe, y en la tarde, el de Santos. Es un hábito permanente, manifiesto, entre los dirigentes políticos y del partido de la U para evitar una confrontación ideológica y de opiniones sobre el acontecer nacional. En lo cual siguen siendo libero conservadores, y para nada democráticos. Ni se lo sueñen.

Es así como se comportaron en los ejercicios preliminares de la campaña para congreso y presidencia. Tales fueron los casos  del Encuentro de Líderes del Suroeste Antioqueño, en Betulia, Uribe llegó en la mañana y Santos en la tarde; en el Encuentro de Lideres del Occidente Antioqueño, en Santa fe de Antioquia, Uribe en la mañana y Santos en la tarde y en la Asamblea del Partido de la U, paso lo mismo.

Es hora de la definición

Los Senadores y Representantes a la Cámara, debe definir en cuál orilla estar, en la ideológica con Álvaro Uribe Vélez, ó en la burocracia que maneja el presupuesto y los más altos cargos del Estado para obtener votos, al lado presidencial.

A su vez, los diputados y concejales deben tener un espacio real sobre la definición ideológica y del futuro del Partido de la U, porque ellos son los representantes de las regiones y municipios, son los que están en permanente contacto con sus comunidades y militantes. Porque de participación no sabemos, ni los dirigentes “naturales” quieren saber nada.

PD: ¿Acaso es malo que exista oposición al Gobierno?, ¿Quién gobierna a los congresistas: su veto se compra con burocracia y presupuesto nacional? ¿Qué diría George Tsebelis[2] estudiando el caso colombiano?



[1] Participante del Grupo Presidencialismo y Participación UNIJUS/COLCIENCIAS
[2] Tsebelis, G. (2006). Jugadores con veto. Como funcionan las instituciones políticas. México D.F: FCE