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sábado, 8 de noviembre de 2014

DESEQUILIBRIO O EQUILIBRIO DE PODERES, ¿UN DESTINO MANIFIESTO?

DESEQUILIBRIO O EQUILIBRIO DE PODERES, ¿UN DESTINO MANIFIESTO?

David Jiménez[1]

En el Congreso de la República existen dos iniciativas contradictorias impulsadas por el Gobierno Nacional. La autollamada reforma al equilibrio de poderes y la unificación de periodos entre autoridades nacionales y territoriales.

La primera tiene la intención de acabar con la reelección para todas altas dignidades del Estado en la Presidencia, Órganos de Control y Rama Judicial. La segunda busca promover la reelección de los actuales gobernadores y alcaldes, en contravía del llamado presidencial al “re-equilibrio de poderes”, así como de la prohibición de la re-elección inmediata para alcaldes y gobernadores por los constituyentes en 1991.

Los alcaldes y gobernadores en reelección

Desde 2006, con la aplicación de Ley 996 de 2002 “Garantías Electorales”, se ha visto en la escena la imposibilidad de los órganos de control de ponerle reglas al candidato-presidente, quien cuenta con el poder del Estado y del presupuesto público con su influjo efectivo en la competencia electoral.

Aun así, la promesa re-eleccionista de ampliar periodos a los gobernadores y alcaldes, carece de sentido práctico de acuerdo con el sistema político colombiano. Por un lado, seguimos sin un Estatuto de la Oposición y un Estatuto de Garantías Electorales para todas las fuerzas políticas en Departamentos y Municipios.

El propósito fundamental  es precaver que no se cometan abusos del poder local o regional; o la consabida  corrupción de los procesos electorales donde posiblemente estarán gobernadores y alcaldes en ejercicio actuando al mismo tiempo como candidatos.

Otro riesgo no menor

El otro riesgo es de abusos de corrupción y presión electoral. Los órganos de control como lo son las Personerías, Contralorías y Procuraduría están casi siempre a merced de los políticos, quienes en las corporaciones públicas traman e implementan las fórmulas con las que eligen y nombran a dichos funcionarios, que supuestamente  ejercerán el control a la administración pública. Tal procedimiento de entranda les resta autonomía e independencia, dado el carácter político-electoral de sus nombramientos.
Cualquiera colombiano medianamente informado se pregunta:

¿Cómo será el control a los gobernadores y alcaldes en ejercicio en las elecciones de 2015? ¿Los políticos intervendrán, a favor o en contra de los gobernadores o alcaldes en relección?

Solo basta tener como ejemplo, si un ciudadano interpone una queja disciplinaria en la Procuraduría General de la Nación, esta tiene unos 6 meses para la indagación preliminar y un año para la investigación. Posterior a eso la formulación de cargos hasta el fallo definitivo, es un proceso que puede ser de larga duración, o avanzar con relativa  celeridad, según sea el Personero, Procurador Provincial, Procurador Regional o del Procurador General.

¿Cómo van a obrar los actuales funcionarios que vigilarán las elecciones de 2015, con alcaldes y gobernadores en reelección?

La geografía institucional colombiana con base al desempeño y efectividad de los órganos de control – Procuraduría y Contraloría -, no tiene ni ha tenido nunca la capacidad para vigilar 32 Gobernaciones y más de 1100 alcaldías para evitar nuevos actos de corrupción, delitos electorales y de violación a las normas legales.

Y la tan publicitada  reforma nada propone al respecto, sino que por el contrario ahonda las causas de esta pandemia nacional, que convierte a las plagas más temidas hoy, en juegos de infantes.




[1] Politólogo y Estudiante de la Maestría en Estudios Políticos de la Universidad Nacional de Colombia. Participante externo del grupo presidencialismo y participación de la misma universidad. E-mail: presid.y.partic@gmail.com

martes, 21 de mayo de 2013

LA CAMPAÑA DE REELECCIÓN DEL PRESIDENTE Y LOS ALCALDES


LA CAMPAÑA DE REELECCIÓN DEL PRESIDENTE  Y  LOS ALCALDES

David Jiménez[1]

El domingo 19 de Mayo en el Municipio de Remedios (Antioquia) en el Quinto Encuentro de Alcaldes del Bajo Cauca, Nordeste y Magdalena Medio Antioqueño, el Director Ejecutivo de la Federación Colombiana de Municipios, Gilberto Toro les señaló que el compromiso del Presidente Santos con la ampliación del periodo de los alcaldes por 2 años más seguía firme y que se haría a través de una reforma constitucional por medio del Congreso de la República.
Lo dicho entraña una falacia porque los cargos de elección popular no pueden extenderse en el tiempo por vía de acto legislativo. En este caso los electores el 30 de octubre de 2011 votaron por sus gobernantes por 4 años y no por 6 años. Este es un argumento de sobra para que la Corte Constitucional declare inexequible una contra-reforma en procura del respaldo político de los alcaldes necesarios para la reelección presidencial de Juan Manuel Santos en 2014.

Así, la tarea del Director de Fedemunicipios es vender la idea de ampliación del periodo de alcaldes, que en lo inmediato es inconstitucional si se pretende tramitar por el Congreso. Ahora es posible que se tenga un plan B si los resultados de los diálogos en La Habana terminan en una constituyente: incluir la ampliación de periodo de las autoridades locales, para que lo trate y decida una Asamblea Nacional Constituyente que tendría toda la competencia para hacerlo porque ella no obedece a norma jurídica anterior: ¿será que los alcaldes cometerán una alcaldada confiando en una ampliación de su periodo por parte del Congreso?

Las otras miradas a la reelección de alcaldes

La llegada a  un escaño a la Cámara de Representantes y el Senado de la República, para muchos que no tiene voto de opinión sin maquinarias políticas, depende de la fortaleza electoral que ellos tienen en Departamentos y Municipios, donde obtienen los votos que les aseguren la reelección de congresistas.

Sin embargo, no todos los congresistas gozan de tener gobernaciones y alcaldías, y su intención es recuperarlas en 2015, una potísima razón  para no votar el proyecto de reelección de alcaldes y gobernadores. Por otra parte, muchos congresistas actuales no aspirarán a su reelección en 2014. Su propósito es llegar a una alcaldía o gobernación, una razón más para no votar el proyecto de reelección de mandatarios territoriales.  A su vez, muchos congresistas actuales que buscan su reelección, y calculan como riesgo una posible pérdida de la curul en 2014, tienen un plan B, aspirar en 2015 a una gobernación y alcaldía.

A  los argumentos políticos y constitucionales en materia de elecciones para no aprobar la reelección de alcaldes y gobernadores se suman los argumentos técnicos, ya que nuestras instituciones de control como la Procuraduría General de la Nación, las Contralorías Nacional y Territoriales no tienen independencia política,  tampoco capacidad técnica y humana para proteger el patrimonio público a cargo de 1100 alcaldes aproximadamente, quienes buscarán su posible reelección con “alma, vida y sombrero,”  al lado de 32 gobernadores que están dispuestos a emularlos.


[1] Politólogo. Participante del Grupo Presidencialismo y Participación de la Universidad Nacional de Colombia. E-mail: presid.y.partic@gmail.com

domingo, 24 de marzo de 2013

LA MINERIA EN ANTIOQUIA: ¿Dónde están los Verdes?


LA MINERÍA EN ANTIOQUIA: ¿Dónde están los Verdes?

David Jiménez[1]

Colombia, desde hace años viene generando y recogiendo mucho menos de la renta minera que motiva la llegada de capitales extranjeros con los deseos de explorar y explotar los recursos minerales, en especial, aunque a muchos no les parezca, el oro.

El Departamento de Antioquia no es la excepción, y parece regresar a los tiempos novelados en La Marquesa de Yolombó (1926), recreados a través de la penetrante observación de un narrador especial, Tomás Carrasquilla, quien recrear la vida de Bárbara y su entorno antes de la independencia.

A diciembre 31 de 2012 en el Reporte del Sistema de Información de Catastro Minero Colombiano, el 17% del territorio antioqueño se encuentra titulado, y se tienen 1.103 solicitudes para contratos de concesión y 515 para legalización; con lo cual si estas solicitudes son aprobadas, el porcentaje de área de la región destinada para la minería aumentaría considerablemente.

Las cifras que preocupan

El Municipio de Caramanta ubicado en el suroeste antioqueño, tiene el 35,87% de su área titulado para minería a 2012. Es la localidad con mayor porcentaje de titulación en Antioquia, en relación a su área. A su vez, el Bajo Cauca y Nordeste Antioqueño tiene grandes áreas tituladas, debido a que su tradición colonial sigue siendo la minería, corrida la “bicoca” de dos siglos.

A lo dicho se suma, que desde el año anterior, en el suroeste antioqueño las autoridades locales  develan su preocupación por la titulación existente y por las solicitudes pendientes, debido a que esta es la región cafetera del Departamento; con lo cual cambiaría su vocación económica con los respectivos daños sociales que trae consigo la minería irresponsable y depredadora, pobreza y delincuencia, que padecerá la gran mayoría de sus habitantes.

Como respuesta común, los municipios de Támesis, Urrao y Jardín, a través de sus concejos municipales aprobaron acuerdos para prohibir la minería con fundamento especial en   los artículos 1,8,9,53,79,80,85, 209 y 227 de la Constitución Nacional, que protegen claramente el medio ambiente. Se resalta, el Acuerdo Municipal No 08 de 2012 del  Concejo Municipal de Támesis, que prohibió la minería en su territorio, pero fue demandado el acto administrativo por parte de la Secretaria General de la Gobernación de Antioquia en nombre del Gobernador.

El gobernador Sergio Fajardo, figura del partido Verde,  justifica que dicho acuerdo no cumplió con el trámite legal entre la probación en comisión y en plenaria, y alegando que dicha corporación no tenía competencia para establecer usos del suelo y áreas protegidas.  El resultado fue un triunfo “pírrico”, ya que el Tribunal Administrativo de Antioquia declaro la invalidez del acuerdo municipal por violar el artículo 73 de la ley 136 de 1994, en razón  del trámite entre la fecha de aprobación en comisión y en plenaria, y no consideró la no competencia de dicha corporación para expedir el acto administrativo.

Por otra parte, varios alcaldes del suroeste antioqueño presentan inconformidades sobre la minería en sus municipios, pero en el Gobierno Departamental del Partido Verde y en el Ministerio de Minas, ambos grupos gobernantes se fundamentan en el artículo 37 de la ley 685 de 2001, esto es, el Código Minero que prohíbe que las autoridades territoriales declaren cualquier  zona bajo su jurisdicción político administrativa excluida de la minería.


En rebeldía, al maestro con cariño

Dicho lo cual, es de resaltar el trabajo de los alcaldes del suroeste antioqueño, quienes sin contar con el respaldo del Gobernador Sergio Fajardo, elegido verde y cada vez con menos clorofila, desafían su designio con base a la Constitución Política y la autonomía territorial. Quieren poner un límite a la renta minera que trae no solo consecuencias como la violencia sino todos los problemas ambientales a futuro.

Aún no conocemos la posición del Partido Verde en Antioquia y Colombia sobre la minería. Eso sí,  serán la historia política y la ciencia política, las que nos dirán en el futuro que en un determinado momento y tiempo  del sistema político floreció una agrupación política denominada “Partido Verde” que  gobernó y nunca defendió la ecología y el medio ambiente.
O, ¿tendremos una honrosa excepción con los Verdes?, enmendándole la plana al abuso del Gobernador Fajardo. Mientras él realiza anuncios para sus propuestas y preocupaciones acerca del proceso en La Habana, ante lo que es de vital de importancia, la minería, hace mutis por el foro. El maestro no aprende las lecciones que le ofrecen la experiencia del Bajo Cauca y Nordeste Antioqueño que no solo cosechan con amargura violencia a granel sino deforestación y grandes problemas sociales.

PD: S.O.S para el Partido Verde, que está a tiempo de decidir si apoya la protección de los territorios frente a la minería, o si se lanza tras las ganancias de la renta minera nacional y trasnacional. Más aun, los miembros  del gabinete del Gobierno Verde de Antioquia tienen que presentarle a sus electores y aclarar ante la opinión pública si tienen intereses personales o familiares en la renta minera; así nos daremos cuenta de la coherencia de los verdes en materia de ética pública y práctica política.




[1] Politólogo. Participante del Grupo Presidencialismo y Participación de la Universidad Nacional de Colombia. E-mail: presid.y.partic@gmail.com

domingo, 24 de febrero de 2013

COMBATIR EL CLIENTELISMO, DE LA PROMESA A LA REALIDAD


COMBATIR EL CLIENTELISMO, DE LA PROMESA A LA REALIDAD.
David Jiménez[1]

En la campaña regional para la Gobernación de Antioquia en 2011, el entonces candidato del Partido Verde, Sergio Fajardo Valderrama, hoy  Gobernador, señala públicamente que uno de los problemas de muchas regiones del Departamento de Antioquia tiene sus causas en la violencia y la corrupción. Por esa razón le apuesta a la educación como motor de transformación de la sociedad.

Los hechos

La Gobernación de Antioquia en su responsabilidad constitucional y legal  de cofinanciar los programas y proyectos de los municipios; tiene para este 2013 que entregar cemento a los alcaldes para que pavimentes sectores de la cabecera municipal.

Sin embargo, en el 2013 mientras la administración Departamental ejecuta la entrega de bultos de cemento a los Alcaldes, y mientras estos últimos terminan pavimentando las calles de las zonas urbanas, se da en un periodo electoral para Congreso y Presidencia de la República en el primer semestre de 2014.

Entonces, valdría la pena preguntarse:¿será que la entrega de cemento es para cambiar las formas de votación de la ciudadanía, o para cambiar el urbanismo de los municipios antioqueños?  O se está pavimentando la voluntad ciudadana, y el verde esperanza no logra ocultarlo.

Además, es interesante que la administración Departamental y los alcaldes, indiquen cómo será el proceso de selección de sectores urbanos que pavimentarán; porque muchos municipios de Antioquia en sus zonas urbanas tienen redes de acueducto y alcantarillado con más de treinta años, y en el futuro próximo deberán ejecutar proyectos de Planes Maestro de Acueducto y Alcantarillado del Programa Aguas para la Prosperidad-Plan Departamental de Aguas-.

Ello producirá la destrucción de las calles actuales y la repavimentación de las mismas una vez finalizado el proyecto, esperando que los contratistas no hagan lo que acostumbran, escaparse y las obras queden inconclusas o en mal estado. Luego viene el circo de la justicia nacional  y la impunidad rampantes. Ahí tenemos el caso de la capital de la República, con sus Nule y Tapia tan campantes.

Por otra parte, la Administración Departamental y los Alcaldes, deberían dar a conocer sobre la selección de la calle a pavimentar, el impacto social que genera; porque de pronto se repavimenta una calle con pocos habitantes pero con líderes locales ó con personas “adineradas”, así se les asegure a  los sectores pobres para que no sigan caminando sobre el “pantano” del olvido y la exclusión.

Finalmente, la administración Departamental en cabeza del profesor Fajardo, con base al plan de desarrollo “Antioquia la más educada” y su plataforma programática, debe aplicar los criterios técnicos en un proyecto de “entregar cemento” para que no se alimente el apetito electoral de muchos candidatos al Congreso con el aval de la clase política regional y local.
Si los alcaldes desean una transformación de la sociedad antioqueña no es con la “entrega de cemento” para pavimentar calles, porque seguimos en el circulo vicioso de la producción y reproducción del clientelismo en el sistema político, sellándole la boca a la ciudadanía que recuerdo los peores métodos de la mafia, que no depositan en el fondo del mar, eso sí, a sus víctimas porque las requieren vivas para que sigan “votando”.

PD: En los últimos once años en Antioquia, cuando un partido gobierna, al mismo tiempo gana la elección a Congreso de la República porque tiene el presupuesto departamental y alcaldes a sus pies. En las elecciones de 2002 y 2006, los Liberales obtuvieron mayores curules que otros partidos porque gobernaron entre 2001-2007 y en las elecciones de 2010 los Conservadores ganaron porque estaban en el poder 2008-2011. En el 2014, ¿pasará lo mismo con los partidos afines al Gobierno de Fajardo: Partido Verde y Alianza Social Independiente? ¿Obtendrán mayores curules en el Congreso en comparación a 2010, o estaremos delante de una primera honrosa excepción? Amanecerá y votaremos mientras tanto por la moral y buenas costumbres del profesor Fajardo y sus discípulos.



[1] Politólogo Unal. Miembro del Grupo Presidencialismo y Participación de la Universidad Nacional de Colombia. E-mail: presid.y.partic@gmail.com