domingo, 30 de septiembre de 2012

¿ES REAL LA DEMOCRACIA INTERNA EN LOS PARTIDOS?


¿ES REAL LA DEMOCRACIA INTERNA EN LOS PARTIDOS?

David Jiménez[1]

En Colombia siempre se decía que las estructuras de los partidos políticos eran de élites ó de familias oligárquicas dentro de estos[2], sin una conexión real con sus bases políticas y populares en lo electoral y programático. Para variar este estado de cosas, las transformaciones del sistema político colombiano en los últimos 24 años, arrancaron con la celebración de  la consulta liberal para seleccionar su candidato presidencial para las elecciones de 1990.

Desde entonces se han celebrado consultas para nominar candidatos a alcaldías, gobernaciones y presidencia. Las reformas políticas de 2003 y 2009 han consagrado la democracia interna de los partidos políticos como un principio fundamental que deben tener las agrupaciones políticas con reconocimiento jurídico por el Consejo Nacional Electoral, que como tales deben celebrar cada dos años convenciones programáticas con sus militantes.

¿Qué ha pasado?

La otra cara de los partidos políticos en el plano electoral han sido los directorios, en un primer momento escogidos por convenciones  de partidos ó facciones de los mismos. Sin embargo, esta línea se rompió en el año 2005. El partido Conservador fue el primero en seleccionar sus directivas departamentales, distritales y municipales mediante el voto popular de sus militantes; sucesivamente en 2008 eligió directorio nacional y territoriales bajo el mismo mecanismo.

En 2008, los partidos Conservador, Polo Democrático Alternativo celebraron consultas internas para escoger directorios. Ya  en 2009 y 2010, predominaron las consultas para escoger a los candidatos  presidenciales.

El Partido Conservador que fuera ejemplo de democratización interna mediante el voto popular, ahora propone, retrocediendo, que los dignatarios de los directorios sean elegidos por convención dejando a un lado a sus bases políticas y populares. Ser miembro de un directorio no se conseguirá con votos sino con amigos en las convenciones.

 Así mismo, el novel Partido de la U da también un elocuente ejemplo de antidemocracia interna de los partidos. Los directorios municipales son organizados por la forma e interés personal del senador y representante de mayor votación. Así, los militantes que con sus candidatos en municipios no hayan obtenido la mayor votación no tendrán injerencia en la dirección y administración de su partido a nivel local. Claro, a cambio tendrán varias opciones: sumarse a los votos mayoritarios, desertar, ó seguir dentro del partido. Para completar este cuadro deprimente, el partido Liberal con sus principios dizque democráticos  aún no se atreve a implantar la democracia interna en todos sus niveles.

Este domingo serán los partidos minoritarios del Congreso los que hacen consultas, los cuales ni siquiera uniendo su votación actual podrían sacar adelante un proyecto de ley, reforma constitucional ó moción de censura. Ellos son el Polo, Mira y el Verde, que no han logrado expandir su proyección nacional. Por ejemplo, el Polo en Bogotá migró su gran potencial electoral construido desde 2004  a los progresistas de Petro. El Mira concentra su principal potencial en Bogotá y Cundinamarca, y los Verdes  gozan de tener la Gobernación de Antioquia.

Lo que debería ser

La democracia colombiana tiene un déficit enorme por los grandes problemas como la pobreza, la corrupción y el clientelismo. Peor aún, los partidos aún no han entendido qué es la democracia interna, a pesar de ser ellos mismos los que aprobaron dicha reforma constitucional. Solo la ejercitan   para elegir dignatarios a nivel territorial ó nacional, pero aún siguen desconectados de sus militantes y simpatizantes.

A la fecha es exótico que  les pregunten  a sus militantes, de los cuales no tienen registros actualizados, sobre las posiciones que debe tener el partido frente al Gobierno (Municipal, Distrital, Nacional), las reformas que debe promover, los controles políticos que debe realizar, los proyectos de ley de que debe respaldar ó rechazar. Esa es la esencia de una democracia interna de los partidos políticos contemporáneos, estar en sintonía con las demandas ciudadanas hacia el sistema político.

Así mismo, la democracia en los partidos debe ser el soporte ideológico-programático para evitar los regalos que abandonen sus promesas electorales y de campaña para obtener una porción de la burocracia nacional y territorial; en las condiciones de la democracia colombiana es imposible garantizarle al elector que por dicho candidato y partido por el que ha votado no abandone su programa de gobierno y de partido.

Los programas de gobierno y de los partidos están ahí en el papel y en sus páginas web. Todos gozan de tener los mismos principios y valores democráticos de la constitución del 91, en la práctica, un programa se puede abandonar para pertenecer a una coalición legislativa y de gobierno para gozar de los apetitos burocráticos que les garantice algunos su reproducción electoral.

Tal como sucedió con Noemí Sanín, ganó la consulta conservadora para ser candidata presidencial, y antes de la primera vuelta todos sus partidarios estaban en la orilla de la Unidad Nacional. En el pasado, algunos fueron gaviristas, samperistas, pastranistas, uribistas y ahora santistas; porque la única estructura de trabajo político y electoral que tienen es pragmática: cuidar y conseguir votos para elecciones nacionales y territoriales.

PD:  En 2014 el umbral para las elecciones a Senado pasa del 2% al 3%, y las agrupaciones que más peligran para continuar con sus mismas curules u obtener más son las que realizan la consulta este 30 de septiembre de 2012, el Polo, Mira y el Verde. La pregunta es obvia: ¿quiénes son los fuertes sin democracia interna? Estamos alertas a los resultados de este domingo, y veremos qué pasa después, hasta llegar al 2014.


[1] Participante del Grupo Presidencialismo y Participación UNIJUS/COLCIENCIAS
[2] Ver más Roll, David (2002). Rojo difuso, azul pálido. Los partidos tradicionales en Colombia. Entre el debilitamiento y la persistencia. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales.

1 comentario:

Monica dijo...

Debería informarse mas, acerca de las estadísticas de crecimiento de los partidos políticos para que así luego pueda escribir su columna con mas coherencia el mov MIRa apesar de que es un partido político minoritario a crecido en estos 10 años un 300% a nivel nacional resultado de las anteriores consultas 2009, y según el observatorio de congreso visible de 2008 ha presentado el 53% de proyectos de ley.