martes, 19 de enero de 2016

¿ POST-ACUERDO O POST-CONFLICTO?

¿ POST-ACUERDO O POST-CONFLICTO?
David Jiménez[1]

​“Vamos a tratar de cumplir acuerdo de firmar la paz el 23 de marzo: Santos”, W Radio, Enero 15 de 2016

El Gobierno Nacional viene hablando con mayor intensidad de un posible escenario de post-conflicto desde el inicio del proceso de paz en el 2012. Hasta se hacen las cuentas económicas de las ventajas de lograr la paz; y en políticas públicas aparece el Departamento Nacional de Planeación como el think tank para la formulación de programas y proyectos.

Con el supuesto que para el 23 de marzo de 2016 se firmará el acuerdo de paz entre el Gobierno Santos y las Farc-EP, por el solo hecho de cerrar esa negociación, se afirma que los colombianos no tendrán post-conflicto sino un post-acuerdo.

Sin embargo

En primer lugar, en el proceso de paz no están todos los grupos armados ilegales; está por fuera por el Ejército de Liberación Nacional – ELN – y en el otro lado, se encuentran todas las bandas criminales surgidas y transformadas después del proceso de desmovilización paramilitar en 2005, y de la extradición de sus 17 comandantes en el Gobierno Uribe, y el narcotráfico diversificado y activo.

De ser así, este será otro acuerdo de paz en la historia reciente de Colombia sin contemplar todos los actores en conflicto, como pasó con la ilusión del proceso constituyente de 1991, donde a la postre solo se desmovilizó y se reincorporó a la vida civil y política la guerrilla del M-19, y el PRT.  Más aún, tampoco existe garantía en una eventual desmovilización de las Farc-EP, que un sector de ellas termine transformado en FARCRIM, tal como ya sucedió con los paramilitares.

En segundo lugar, en un post-conflicto, la seguridad urbana en las ciudades debe ser otra. Porque en la eventualidad de un post-acuerdo, las ciudades capitales e intermedias aun presentan problemas de inseguridad. Por ejemplo, existen barrios con guerras y conflictos de causas diferentes. Mientras un ciudadano vea en televisión la firma del acuerdo de paz, en su barrio puede mantenerse las fronteras invisibles como ha sucedido en la ciudad de Medellín con su carga letal en los últimos años.

Los delitos comunes y la paz

El hurto (establecimientos comerciales, callejero, residencias), los fleteos, extorsiones, la venta de estupefacientes, el control territorial del espacio público y de zonas de las ciudades, entre otros; no dejarán vivir en paz a mucha población en las ciudades colombianas con posterioridad a esa firma programada para el 23 de marzo de este año. De ahí, en parte, la simbología implícita en la breve caminata del presidente y el alcalde de Bogotá el pasado martes 19 de enero.

En tercer lugar, la ausencia de Estado no es únicamente realidad compartida en las regiones de consolidación territorial, donde el Gobierno Nacional pretende fortalecer la acción estatal en seguridad e inversión, aunque son territorios actualmente con presencia de grupos armados de toda clase. Solo basta mirar los indicadores de pobreza y necesidades básicas insatisfechas de muchos municipios, para darse cuenta de la ausencia estatal, donde no se garantizan los derechos fundamentales.

 El post-acuerdo definirá territorios a intervenir: pero, por igual, qué pasará con aquellos municipios donde las Farc-EP hicieron presencia y tomas guerrilleras en décadas pasadas; pero los que hoy no tienen presencia allí y actualmente son municipios pobres y rurales. Vale la pena preguntarse, así las cosas, ¿gozarán de la paz convenida?

Finalmente, digamos, sin aventurar mucho que el proceso de paz con las Farc-EP no nos llevará a una paz completa. Por eso, pensamos que es más conveniente utilizar el concepto del post-acuerdo, porque todo será acordado únicamente con este grupo guerrillero y la política presidencial será para la paz con las Farc. Sin embargo, no caben en él todos los actores del conflicto y la violencia. Unos y otros no están “la misma cama”. En suma, no hay cama pa’ tanta gente para llegar a un post-conflicto tan publicitado por estos días.




[1] Politólogo, estudiante de maestría en estudios políticos. Participante externo del GPYP, Universidad Nacional de Colombia. E-mail: presid.y.partic@gmail.com

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